alejandro sanz mi favorito
un espacio para comunicarnos donde la palabra es lo mas importante entre vos y yo
viernes, 28 de mayo de 2010
POEMAS
Este silencio
Atras del sueño
Y de las palabras
aun tiembla la noche
Y las horas
En un vaso de agiua
Escucho musica
De trovadores
Y de duendes
De soñadores inutiles
Vago por el espacio
De esta habitacion
Sedienta
Paralitica
Compañera de palabras
Este silencio esta conmigo
Amarrado a mi piel
Y a este insomnio
Que no se va....
........................................................
Creo en el encuentro
Y en la paz que se siente cuando se ama
Es a lo que aspira el hombre
Amar en lo mas profundo
Aunque esto signifique un abismo
Una vida tan corta
Si me elevo pienso
Pienso en el amor
Y en Dios
Niecchstze decia
Dios ha muerto
Pero lo dijo cuando el aun estaba vivo
Soy testigo de que no
El amor es esta pregunta
Que ahora aflora en la noche
Dios esta aqui
en el silencio ...
Busco siempre busco respuestas
Para responder a mis hijos
Les dejo reflexiones que nacen de mis miedos
Y ellos no comprenden aun cuanto los amo
Creen que vivo trabajando como una automata
Sin pensar , ni respirar el humo de las dudas
Vivo por ellos y por mi por supuesto!
Porque me regalo la vida
Esta oportunidad este abrazo este sentimiento
Pleno de convertirme en madre
Aunque siga siendo niña
Una niña ilusa
Que aun cree en las palabras y en las promesas
Debil y fuerte
Asi dicen las madres
Las generaciones de mujeres que tejian esperanza
Como mi abuela
Que triste es vivir en este siglo
Donde el fuego y la leña dejaron de hacer su mejor trabajo
Calentar el hogar y las comidas
La cosecha y el frio de las cuevas
De los refugios calentitos de horas buenas
Trato ser madre
En toda la plenitud de la palabra
Con aciertos y errores
Por supuesto
Los caminos siempre preguntan
Hacia donde vas?
Yo les respondo
A cumplir sueños
Y continuar caminando chueco
Firme, en ondas, con tropiezos
Pero caminar
Sentir que el amor es lo unico q les puedo dejar
ME DESPIDO
DE LOS SOLOS
DE LAS SOLAS
DEL CORAZON ABIERTO A LO ABSURDO
AL AIRE QUE TIEMBLA DE SUEÑO
ME DESPIDO DEL VIENTO
QUE PASO SIN DEJAR HUELLAS
DE LA SOLEDAD
DE LOS MIEDOS
DE LA CALLE VACIA
ME DESPIDO
SIN RESENTIMIENTOS NI RENCORES
PORQUE NO SON MAS QUE MISERIAS
ME DESPIDO
COMO SI DIJERA UN ABSOLUTO JAMAS
Y NO ES MAS QUE UNA EXCUSA
PARA NO LLORAR
PARA TRATAR DE SER FELIZ
EN ESE INSTANTE
DONDE NADIE ME VE
ME DESPIDO DE VOS
DE TANTOS CUENTOS SIN TERMINAR
Y DE LAS HORAS INUTILES
DE LAS MENTIRAS
Y DE LAS CERTEZAS
DE LOS CIELOS GRISES
DE LOS TORMENTOS
DE LAS NOCHES
DE LAS TARDES
DE LOS PENSAMIENTOS
ME DESPIDO MIL VECES
CON BRONCA
CON ESPERANZA
CON TRISTEZA
CON ALEGRIA
CON SOBERVIA
CON HUMILDAD
CON ESCLAVITUD
CON LIBERTAD
ME DESPIDO BORRANDO TU NOMBRE
DE MI ESPACIO
CAROLINA SOLORZANO
miércoles, 26 de mayo de 2010
poemas y frases
¿Dónde está la memoria de los días que
fueron tuyos en la tierra, y tejieron
dicha y dolor y fueron para ti el universo?
El río numerable de los años los ha
perdido; eres una palabra en un índice.
Dieron a otros gloria interminable
los dioses, inscripciones y exergos
y monumentos y puntuales historiadores;
de ti sólo sabemos, oscuro amigo,
que oíste al ruiseñor, una tarde.
Entre los asfódelos de la sombra, tu vana
sombra pensará que los dioses han sido avaros.
Pero los días son una red de triviales
miserias, ¿y habrá suerte mejor que
la ceniza de que está hecho el olvido?
Sobre otros arrojaron los dioses la inexorable luz de la gloria, que mira las
entrañas y enumera las grietas, de la
gloria, que acaba por ajar la rosa que
venera; contigo fueron más piadosos, hermano.
En el éxtasis de un atardecer que no será una
noche, oyes la voz del ruiseñor de Teócrito.
Jorge Luis Borges
El remordimiento es como la mordedura
de un perro en una piedra: una tontería.
Friedrich Wilhelm Nietzsche
El remordimiento y la desesperanza
se clavan en el alma de los mortales
cambiando su vida y su forma de ver
la realidad.
El remordimiento es el primer paso
para cambiar de conducta.
El amor no es sólo un sentimiento.
Es tambien un arte.
Honoré de Balzac
El sentimiento más profundo se
Revela siempre en silencio.
Moore
fueron tuyos en la tierra, y tejieron
dicha y dolor y fueron para ti el universo?
El río numerable de los años los ha
perdido; eres una palabra en un índice.
Dieron a otros gloria interminable
los dioses, inscripciones y exergos
y monumentos y puntuales historiadores;
de ti sólo sabemos, oscuro amigo,
que oíste al ruiseñor, una tarde.
Entre los asfódelos de la sombra, tu vana
sombra pensará que los dioses han sido avaros.
Pero los días son una red de triviales
miserias, ¿y habrá suerte mejor que
la ceniza de que está hecho el olvido?
Sobre otros arrojaron los dioses la inexorable luz de la gloria, que mira las
entrañas y enumera las grietas, de la
gloria, que acaba por ajar la rosa que
venera; contigo fueron más piadosos, hermano.
En el éxtasis de un atardecer que no será una
noche, oyes la voz del ruiseñor de Teócrito.
Jorge Luis Borges
El remordimiento es como la mordedura
de un perro en una piedra: una tontería.
Friedrich Wilhelm Nietzsche
El remordimiento y la desesperanza
se clavan en el alma de los mortales
cambiando su vida y su forma de ver
la realidad.
El remordimiento es el primer paso
para cambiar de conducta.
El amor no es sólo un sentimiento.
Es tambien un arte.
Honoré de Balzac
El sentimiento más profundo se
Revela siempre en silencio.
Moore
sábado, 22 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
ejercicios de haikus
Temblor sin miedo
que llegó el final
el vaso tiene
soledad de tiempo
tu boca tambien
.........................
tan parecida.
niña de mi herencia
enamorada
........................
amor eterno,
ficticio anillo de dos
atormentado.............................
vientre de sueños
lentitud que se abre
en la distancia
............................
serpientes, soles
vestigios de humanos
arrastrandose.
.........................................
busco silencios
en la noche absurda
e inesperada
Carolina Solorzano
El haiku ( haiku), derivado del haikai, consiste en un poema breve de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente. Es una de las formas de poesía tradicional japonesa más extendidas.
El haiku fue muy utilizado por el budismo zen para transmitir sus preceptos, pero su influencia llegó al mundo occidental y marcó a famosos poetas del siglo XX, particularmente a través de Eiji Yoshikawa, marcando una vía de influencia de la literatura japonesa en Occidente.
domingo, 16 de mayo de 2010
sábado, 15 de mayo de 2010
y coincidir
estas aqui siempre
venciendo todos los obstaculos
cuidando cada cimiento de esta casa
estas sin pedir nada a cambio
sin condiciones
con esa fuerza que te impulsa a seguir
porque sos un padre con mayusculas
un hombre de carne y hueso
que sufre y ama
que lo trasforma todo
con una sonrisa
sin decir palabras
estas ahi
cuando te necesitamos y cuando no
esperando en silencio
porque esa es tu manera de dar
un hombre que tiene los pies sobre la tierra
y al mismo tiempo sueña
junto a su hogar
un mundo mas honesto y verdadero.-
nadie te conoce
y es mejor que sea asi
porque solo yo se lo que llevas en tu alma
gracias por coincidir conmigo
en cada minuto de los dias
que transcurren.-
viernes, 14 de mayo de 2010
mis canciones favoritas
Todavía quedan restos de humedad,
sus olores llenan ya mi soledad.
En la cama su silueta
se dibuja cual promesa
de llenar el breve espacio
en que no está.
Todavía yo no sé si volverá,
nadie sabe al día siguiente lo que hará.
Rompe todos mis esquemas,
no confiesa ni una pena,
no me pide nada a cambio
de lo que da.
Suele ser violenta y tierna,
no habla de uniones eternas,
mas se entrega cual si hubiera
sólo un día para amar.
No comparte una reunión,
mas le gusta la canción
que comprometa su pensar.
Todavía no pregunté "¿te quedarás?".
Temo mucho a la respuesta de un "jamás".
La prefiero compartida
antes que vaciar mi vida.
No es perfecta, mas se acerca
a lo que yo, simplemente, soñé.
Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
(1969)
Hay algunos que dicen
que todos los caminos conducen a Roma
y es verdad porque el mío
me lleva cada noche al hueco que te nombra.
Y le hablo y le suelto
una sonrisa, una blasfemia y dos derrotas;
luego apago tus ojos
y duermo con tu nombre besando mi boca.
Ay, amor mío,
qué terriblemente absurdo
es estar vivo
sin el alma de tu cuerpo,
sin tu latido.
Que el final de esta historia,
enésima autobiografía de un fracaso,
no te sirva de ejemplo,
hay quien afirma que el amor es un milagro.
Que no hay mal que no cure
pero tampoco bien que le dure cien años;
eso casi lo salva,
lo malo son las noches que mojan mi mano.
Aunque todo ya es nada,
no sé por qué te escondes y huyes de mi encuentro.
por saber de tu vida
no creo que vulnere ningún mandamiento.
Tan terrible es el odio
que ni te atreves a mostrarme tu desprecio,
pero no me hagas caso,
lo que me pasa es que este mundo no lo entiendo.
Ay, amor mío,
qué terriblemente absurdo
es estar vivo
sin el alma de tu cuerpo,
sin tu latido.
Ay, amor mío,
qué terriblemente absurdo
es estar vivo
sin el alma de tu cuerpo,
sin tu latido.
Ay, amor mío,
qué terriblemente absurdo
es estar vivo
sin el alma de tu cuerpo,
sin tu latido.
Cómo gasto papeles recordándote,
cómo me haces hablar en el silencio,
cómo no te me quitas de las ganas
aunque nadie me ve nunca contigo.
Y cómo pasa el tiempo que de pronto son años
sin pasar tú por mí, detenida. (1)
Te doy una canción si abro una puerta (2)
y de las sombras sales tú.
Te doy una canción de madrugada,
cuando más quiero tu luz. (3)
Te doy una canción cuando apareces
el misterio del amor,
y si no lo apareces no me importa:
yo te doy una canción.
Si miro un poco afuera me detengo:
la ciudad se derrumba y yo cantando,
la gente que me odia y que me quiere
no me va a perdonar que me distraiga.
Creen que lo digo todo, que me juego la vida,
porque no te conocen ni te sienten.
Te doy una canción y hago un discurso
sobre mi derecho a hablar.
Te doy una canción con mis dos manos,
con las mismas de matar.
Te doy una canción y digo: “Patria”,
y sigo hablando para ti.
Te doy una canción como un disparo,
como un libro, una palabra, una guerrilla:
como doy el amor.
jueves, 13 de mayo de 2010
POEMA: DESTINO
EN LAS CUEVAS OCULTAS , ESTAN LAS VOCES DE LOS QUE SE FUERON
DE LOS QUE AUN DESEAN Y SEDUCEN
ALLA, MAS ALLA ESTA USTED
IMPRESO EN EL PAPIRO,
EN UN CAUCE DE ESPINAS Y NARDOS ESTA LA SONRISA QUE DEJO
ESTOY PENSANDO EN LAS COSAS Y DETALLES
GESTOS IMPERCEPTIBLES PARA QUIEN NO SABE
PARA QUIEN NO INTUYE
MIS MANOS SE MUEVEN NERVIOSAS POR LAS AVENIDAS DE LA NOCHE
DE LAS ESTRELLAS
PORQUE NO PODIAN FALTAR LAS ESTRELLAS
EN ESTE MISTERIO QUE PERDURA, QUE IMAGINA MAS
TAL VEZ NUNCA LLEGUE A SABERLO. POCO IMPORTA.
EL PUEBLO ES INMUNE A LAS POSIBILIDADES
USTED ES ETEREO COMO UNA CAPSULA DE PANADERO
RECORRIENDO UN DESIERTO
COMO EL FIN DE UN ENCUENTRO
Y EL PRINCIPIO DE UN OLVIDO
YO SOLO SE QUE LO RECUERDO Y LO PIENSO
QUE JAMAS LO INVENTARE PORQUE YA EXISTE
PORQUE CONTINUA VIVO
NO SE COMO, NI SE DONDE, PERO ESTA
AL FINALIZAR LAS ORACIONES DESPIERTO
PARA RESCATAR MI CORDURA
QUE ES DURA Y QUEJUMBROSA
COMO UNA ROSA FUGAZ QUE ESPERA SER MARIPOSA
QUERIA DISTRAERME, PERO YA VE ES IMPOSIBLE
VUELVO A RESPIRAR EL MISMO SUEÑO
Y PARPADEO PARA CONVENCERME DE QUE ES REAL
AQUI Y ALLA, EN TODOS LOS RINCONES IMAGINO Y FANTASEO
CON LA MIRADA ETERNA QUE ME DICE AMOR
Y EN ESTE INSTANTE, SENTADA FRENTE A ESTA TECNOLOGIA
DELIRO NUEVAMENTE CON LO QUE PUDO Y NO PUDO SER
Y DECUBRO QUE LA EXISTENCIA
ES UN RELOJ DE ARENA
IMPOSIBLE DE RETRASAR
CAROLINA SOLORZANO
PUBLICADO EN EL LIBRO SAVIA SIMOQUEÑA AÑO 2006
martes, 11 de mayo de 2010
imagenes de simoca para diego
SULKY
sulky de paseos cotidianos
entretejidos en los paisajes de Simoca silencioso
no al despertar sino al sueño
las cabecitas blancas al trote
viajan con la misma soledad anochecida
y los sauces despliegan su cabellera verdeazul
en los caminos del hombre campo adentro
sulky con musica de aperos y ladridos de perros acechando al extraño
camino que guarda la huella de la rueda secreta
sulky de los enamorados de los solitarios bebedores
y de los sacrificados feriantes
que atraviesan curtidos en invierno
sulky testigo mudo del hambre y del frio
de la luna en tus ojos
sulky calesin de soledades aun vives como sangre presurosa
entre las sombras que habitaron la Villa Mercedes
hoy SIMOCA
carolina solorzano
carolina solorzano
Poema publicaso en Antologia SADE SUR 2005
lunes, 10 de mayo de 2010
luis salinas y su guitarra poesia pura!
Zamba de mi esperanza
Zamba de mi esperanza
amanecida como un querer
sueño, sueño del alma
que a veces muere sin florecer
sueño, sueño del alma
que a veces muere sin florecer
Zamba a ti te canto
porque tu canto derrama amor
caricia, de tu pañuelo
que va envolviendo mi corazón
Estrella, tu que miraste
tu que escuchaste mi padecer
estrella, deja que cante
deja que quiera como yo se...
LUNA CAUTIVA. ( chango Rodriguez)
De nuevo estoy de vuelta
Después de larga ausencia
Igual que la calandria
Que azota el vendaval
Y traigo mil canciones
Como leñita seca
Recuerdo de fogones
Que invitan a matear
Y divisé tu rancho
A orillas del camino
En donde los jazmines
Tejieron un altar
Al pie del calicanto
La luna cuando pasa
Peinó mi serenata
En la cresta del sauzal
Tu amor es una estrella
Con cuerdas de guitarra
Una luz que me alumbra
En mi oscuridad
Acércate a la reja
Sos la dueña de mi alma
Sos mi luna cautiva
Que me besa y se va
Escucha que mis grillos
Están enamorados
Y lloran en la noche
lamentos del sauzal
El tintinear de espuelas
Del río allá en el vado
Y una noche serena
Que alumbra mi penar
De nuevo estoy de vuelta
Mi tropa está en la huella
Arrieros musiqueros
Me ayudan a llevar
Tuve que hacer un alto
Por un toro maniero
Allá en el calicanto
A orillas del sauzal
Tu amor es una estrella...
domingo, 9 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.
aqui estan juntas laura pausini y lara fabian
miércoles, 5 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
recordando a Mary Saifan
Quisiera
vuelo de pajaro herido
ilusiones a medio remontar
recuerdos atropellados
ansias de encontrar
un recodo donde apiarme
abrazar el silencio
olvidar
mary saifan
cantada por eladia vlazquez su autora
sencillamente hermoso para vos Mary
vuelo de pajaro herido
ilusiones a medio remontar
recuerdos atropellados
ansias de encontrar
un recodo donde apiarme
abrazar el silencio
olvidar
mary saifan
cantada por eladia vlazquez su autora
sencillamente hermoso para vos Mary
nicolas guillen
Reseña biográfica
Poeta cubano nacido en Camagüey en 1902.
Desde muy joven se inclinó por las actividades culturales y políticas de su país, ocupando cargos importantes
en la diplomacia a raíz del triunfo de la revolución cubana.
Su inclinación posmodernista y vanguardista lo convirtió en el autor más destacado de la poesía afro-antillana.
Su obra poética se inició con «Motivos de Son» en 1930 y «Sóngoro Cosongo» en 1931. Luego aparecieron
los siguientes títulos: «El son Entero», «La paloma de vuelo popular», «Tengo», «Poemas de amor», «El gran Zoo»
y «Por el mar de las Antillas anda un barco de papel».
Falleció en 1989. ©
Canción
¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera !
(Yo, muriendo.)
Y de que modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril
¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
(No soy tanto.)
En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!
De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
(Yo, muriendo.)
UN POEMA DE AMOR
No sé. Lo ignoro.
Desconozco todo el tiempo que anduve
sin encontrarla nuevamente.
¿Tal vez un siglo? Acaso.
Acaso un poco menos: noventa y nueve años.
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma,
un tiempo enorme, enorme, enorme.
Al fin, como una rosa súbita,
repentina campánula temblando,
la noticia.
Saber de pronto
que iba a verla otra vez, que la tendría
cerca, tangible, real, como en los sueños.
¡Qué explosión contenida!
¡Qué trueno sordo
rodándome en las venas,
estallando allá arriba
bajo mi sangre, en una
nocturna tempestad!
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera
de saludarnos, de manera
que nadie comprendiera
que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico,
un apretón conspirativo, una mirada,
un palpitar del corazón
gritando, aullando con silenciosa voz.
Después
(ya lo sabéis desde los quince años)
ese aletear de las palabras presas,
palabras de ojos bajos,
penitenciales,
entre testigos enemigos.
Todavía
un amor de «lo amo»,
de «usted», de «bien quisiera,
pero es imposible»... De «no podemos,
no, piénselo usted mejor»...
Es un amor así,
es un amor de abismo en primavera,
cortés, cordial, feliz, fatal.
La despedida, luego,
genérica,,
en el turbión de los amigos.
Verla partir y amarla como nunca;
seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,
allá lejos, y aun seguirla
más lejos todavía,
hecha de noche,
de mordedura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión,
suspiro, sangre, muerte...
Hecha
de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.
La tarde pidiendo amor...
La tarde pidiendo amor.
Aire frío, cielo gris.
Muerto sol.
La tarde pidiendo amor.
Pienso en sus ojos cerrados,
la tarde pidiendo amor,
y en sus rodillas sin sangre,
la tarde pidiendo amor,
y en sus manos de uñas verdes,
y en su frente sin color,
y en su garganta sellada...
La tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor.
No.
No, que me sigue los pasos,
no;
que me habló, que me saluda,
no;
que miro pasar su entierro,
no;
que me sonríe, tendida,
tendida, suave y tendida,
sobre la tierra, tendida,
muerta de una vez, tendida...
No.
Nicolás Guillén
Poeta cubano nacido en Camagüey en 1902.
Desde muy joven se inclinó por las actividades culturales y políticas de su país, ocupando cargos importantes
en la diplomacia a raíz del triunfo de la revolución cubana.
Su inclinación posmodernista y vanguardista lo convirtió en el autor más destacado de la poesía afro-antillana.
Su obra poética se inició con «Motivos de Son» en 1930 y «Sóngoro Cosongo» en 1931. Luego aparecieron
los siguientes títulos: «El son Entero», «La paloma de vuelo popular», «Tengo», «Poemas de amor», «El gran Zoo»
y «Por el mar de las Antillas anda un barco de papel».
Falleció en 1989. ©
Canción
¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera !
(Yo, muriendo.)
Y de que modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril
¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
(No soy tanto.)
En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!
De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
(Yo, muriendo.)
UN POEMA DE AMOR
No sé. Lo ignoro.
Desconozco todo el tiempo que anduve
sin encontrarla nuevamente.
¿Tal vez un siglo? Acaso.
Acaso un poco menos: noventa y nueve años.
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma,
un tiempo enorme, enorme, enorme.
Al fin, como una rosa súbita,
repentina campánula temblando,
la noticia.
Saber de pronto
que iba a verla otra vez, que la tendría
cerca, tangible, real, como en los sueños.
¡Qué explosión contenida!
¡Qué trueno sordo
rodándome en las venas,
estallando allá arriba
bajo mi sangre, en una
nocturna tempestad!
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera
de saludarnos, de manera
que nadie comprendiera
que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico,
un apretón conspirativo, una mirada,
un palpitar del corazón
gritando, aullando con silenciosa voz.
Después
(ya lo sabéis desde los quince años)
ese aletear de las palabras presas,
palabras de ojos bajos,
penitenciales,
entre testigos enemigos.
Todavía
un amor de «lo amo»,
de «usted», de «bien quisiera,
pero es imposible»... De «no podemos,
no, piénselo usted mejor»...
Es un amor así,
es un amor de abismo en primavera,
cortés, cordial, feliz, fatal.
La despedida, luego,
genérica,,
en el turbión de los amigos.
Verla partir y amarla como nunca;
seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,
allá lejos, y aun seguirla
más lejos todavía,
hecha de noche,
de mordedura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión,
suspiro, sangre, muerte...
Hecha
de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.
La tarde pidiendo amor...
La tarde pidiendo amor.
Aire frío, cielo gris.
Muerto sol.
La tarde pidiendo amor.
Pienso en sus ojos cerrados,
la tarde pidiendo amor,
y en sus rodillas sin sangre,
la tarde pidiendo amor,
y en sus manos de uñas verdes,
y en su frente sin color,
y en su garganta sellada...
La tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor.
No.
No, que me sigue los pasos,
no;
que me habló, que me saluda,
no;
que miro pasar su entierro,
no;
que me sonríe, tendida,
tendida, suave y tendida,
sobre la tierra, tendida,
muerta de una vez, tendida...
No.
Nicolás Guillén
sábado, 1 de mayo de 2010
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