sábado, 5 de junio de 2010

serrat el unico

 

Cuando te hablen de amor y de ilusiones,


y te ofrezcan un sol y un cielo entero,

si te acuerdas de mí no me menciones

porque vas a sentir amor del bueno.



Y si quieren saber de tu pasado

es preciso decir una mentira,

di que vienes de allá, de un mundo raro;

que no sabes llorar,

que no entiendes de amor

y que nunca has amado.



Porque yo a donde voy

hablaré de tu amor

como un sueño dorado;

y olvidando el rencor,

no diré que tu adiós

me volvió desgraciado.



Y si quieren saber de mi pasado

es preciso decir otra mentira,

les diré que llegué de un mundo raro,

que no sé del dolor,

que triunfé en el amor

y que nunca he llorado.









De cuando estuve loco aún conservo


el carné de majara en la cartera,

un plano detallado del infierno,

un cielo con pirañas y goteras,

un prontuario en la comisaría,

un frasco con pastillas de colores,

la carta con la que te despedías,

remedios varios contra el mal de amores.



Ahora voy rumbo al sur a sentar plaza

desdeñando otros puntos cardinales

y el sol encarcelado en la terraza.

Voy rumbo al sur buscando

tus besos espirales.



Atrás dejo kilómetros de afueras,

aire por respirar, luces en rojo.

Hacia donde señalan tus pezones

voy a toda pastilla

dando gas a la moto.



De cuando estuve loco aún conservo

un par de gramos de delirio en rama,

por si atacan con su razón los cuerdos

y un viento fuerza seis de tramontana;

el vicio de escribir por las paredes

pareados de amor, y la manía

de buscarte entre todas las mujeres

que en horas bajas me hacen compañía.



Cuando rozo tus pétalos, nenúfar

que sobrevive en aguas estancadas

saltan chispas, los cables se me cruzan,

se me sube el mercurio

y me salta la alarma.



Mono de ti que me obliga a llevarte

en sobres rojos, liofilizada,

para tomarte cuando me apeteces

a sorbos cortos

donde duele la madrugada.



Te escribo desde un área de servicio

donde sólo me ofrecen gasolina.

Puedes llamarme a cobro revertido

desde la caracola de la esquina.


 
 
Eres tan egoísta...! Sólo piensas en ti.


Vienes en mi busca cuando necesitas cuartelillo,

y en cuanto lo consigues me dejas y te vas

sin fumarte, siquiera, un cigarro conmigo.



Siempre la misma jugada.

Me utilizas y a otra cosa.

No hablamos nunca de nada.

Ni te esfuerzas en mentir.

Ni me sacas a cenar.

Ni te quedas a dormir.



No sé quién eres tú

ni lo que soy para ti.

Si hay algo entre tú y yo

te importa un pito.



No sabes que vivo

pendiente de ti

y tengo también

mi corazoncito.



Así le habló la rama al pajarillo...

Vienes en mi busca cuando necesitas cuartelillo.

Y así lo repetían, desencantados,

una musa a un poeta y un voto a un diputado.



Y el cordel a la peonza,

y un rayo de sol a un viejo,

y las montañas al eco,

y el soldado al comandante;

y la guitarra a la canción

y la canción al cantante.



Pero te prevengo que no voy a permitir

que sigas jugando con mis sentimientos.

Vendrás a buscarme cualquier día de estos

y tal vez entonces ya no estaré aquí...



No sabes que vivo

pendiente de ti.





Poema Cerca Del Agua Te Quiero Llevar de Miguel Hernandez








Cerca del agua te quiero llevar

porque tu arrullo trascienda del mar.



Cerca del agua te quiero tener

porque te aliente su vívido ser.



Cerca del agua te quiero sentir

porque la espuma te enseñe a reír.



Cerca del agua te quiero, mujer,

ver, abarcar, fecundar, conocer.



Cerca del agua perdida del mar

que no se puede perder ni encontrar.



* *